En las pasadas navidades de 2004, aconsejado por mi amigo Ra, le regalé a Mon un precioso juego de la consola Game Cube llamado Animal Crossing.
El juego te “prepara” vagamente para la “vida real”. Representa que eres un niño que se emancipa y se instala en un pueblecito donde los personajes son “animales”. El objetivo principal es el de construir tu propia casa, pagando claro, y amueblarla con la ayuda de tus vecinos.
Ahora ya ha pasado 4 meses y me veo capaz de sacar conclusiones. He dividido mis conclusiones en función de mi interés por el mismo, en las siguientes etapas:
Fase 1 - Te pasas la primera media hora familiarizándote con el entorno, configurando datos y además sin poder grabar. Sucumbes a la idea de que el juego no vale para nada y que has vuelto a tirar el dinero. Consejo: Haz un esfuerzo y llega a consigue llegar a la siguiente fase.
Fase 2 - Si llegas a esta fase, te sorprenderá el hecho de que puedas llegar a engancharte. Tu principal objetivo de pagar la hipoteca no te dejará dormir.
Fase 3 - Es la fase peor. Cuando acabas de pagar la hipoteca de tu casa, se acaba fulminantemente el interés por el juego. Lo abandonas y lo pones en un espacio reservado en la estantería de juegos que ya no juego.
Así que antes de comprarte el juego, pídemelo.